


VIVIR LA CIUDAD
Clásico reinterpretado.
El diseño interior parte de la puesta en valor de los elementos originales de la vivienda, como las molduras, las proporciones y la altura de los techos, integrándolos en una propuesta actual y funcional. Estos rasgos clásicos conviven con soluciones contemporáneas que aportan ligereza, generando un equilibrio entre pasado y presente.
Los papeles pintados con motivos florales introducen un punto desenfadado y natural, aportando textura y profundidad visual sin recargar el espacio. Esta elección cromática se refuerza con toques oliva en textiles y detalles, creando una atmósfera acogedora y actual.




La luz como hilo conductor.
El proyecto se completa con un suelo de madera clara que unifica el espacio y refuerza la sensación de continuidad.
Propia de las viviendas del Eixample, la luz natural juega un papel clave y se potencia en todo el interior, acompañando la nueva distribución y poniendo en valor los elementos originales. La combinación de materiales suaves, tonos neutros y acentos verdes oliva construye un ambiente equilibrado y funcional, pensado para el uso diario.
Un proyecto de interiorismo residencial que actualiza lo clásico y lo adapta a una forma de vivir más contemporánea y urbana.





